Sector agroalimentario en Italia

  1. Introducción. Sector agroalimentario en Italia

Tal y como es conocido, el sector agroalimentario se centra en la elaboración, transformación, preparación, conservación y envasado de alimentos, y por lo tanto se trataen una actividad muy amplia que abarca desde el tratamiento que recibe una pequeña semilla, hasta una gran planta de envasado.

Los países de Europa gozan de un nivel de desarrollo económico alto, por lo que la población tiende a ser relativamente exigente en cuanto a la elección de los productos que de forma preferente se ingieren, y es aquí, donde hallamos un tipo de alimentación típica de los países más cercanos al Mediterráneo, en los que se consume cereales en abundancia, pescados, carnes, vinos y aceite de oliva. Nos referimos a España, Italia, Portugal y Grecia, entre otros.

Centrándonos en este caso en Italia, su  sector agroindustrial, con una superficie cultivada que se extiende por el 35% del territorio, ocupa la agricultura cerca del 4% de la mano de obra disponible.

Geográficamente, Italia goza de una variedad de condiciones climáticas y suelos que dan lugar al cultivo de diferentes productos, destacándose tradicionalmente los inmensos olivares que le otorgan un puesto entre los primeros productores mundiales de aceituna y aceite de oliva; y también los campos de vid, base para la elaboración de una variedad de vinos que le sitúan entre los principales productores de vino en el mundo.

Otros frutos del suelo italiano son las hortalizas, remolacha azucarera, maíz, trigo, patatas y arroz. Todos ellos tienen en común que responden a elevados estándares de calidad y gran parte además son cultivados orgánicamente, es decir, excluyendo el uso de productos químicos en el ciclo productivo.

Finalmente, en la actividad pecuaria, la industria lechera es muy reconocida por la variedad de quesos de alta calidad, como son el gorgonzola, pecorino y parmesano.

Aunque cuenta con una alta producción agrícola, resulta sin embargo insuficiente para cubrir la demanda interna de alimentos. A esto se suma que es uno de los países con más consumidores de productos orgánicos en el mundo, ya que tiene el porcentaje más alto de personas vegetarianas en la Unión Europea, quienes a su vez son los que están dispuestos a pagar más por frutas y vegetales orgánicos.

 2-Oportunidades del sector agroalimentario en Italia

Con un mercado cercano a los 60 millones de consumidores, Italia ofrece amplias posibilidades de negocio a prácticamente todos los sectores exportadores. Específicamente, el consumo de alimentos orgánicos va en ascenso, habiendo crecido un 12,3% desde el 2010, lo que le sitúa con el porcentaje más alto en Europa después de Turquía. Y si bien los productores italianos se están decantando por los cultivos orgánicos, el caso es que este esfuerzo es insuficiente para cubrir la demanda interna. Si desde un punto de vista esto es un problema, desde otro es una oportunidad para países que gozan de gran capacidad agro productiva.

El 70% de las exportaciones agroindustriales italianas tienen como destino los países de la UE, principalmente Alemania, Francia y Reino Unido, y siguiendo el camino inverso, sus   proveedores más importantes son Francia, Alemania y España.

Nuestro país llega a exportar a Italia casi el 8% de su producción global, incluyendo en ella alimentos frescos y procesados, entre los que se destaca el sector cárnico, específicamente la carne porcina tanto fresca como en forma de jamones y paletas curados, sector que este año ha experimentado una demanda récord en distintos mercados, incluyendo el de Italia.

El nivel de cultura gastronómica del italiano se asienta en tradiciones culinarias muy arraigadas que exigen ingredientes de la más alta calidad, hecho que se constituye en una excelente oportunidad de negocios para los productos españoles que cumplan este requisito, además de un precio que resulte atractivo. Desde ya, la producción española cuenta con interesantes ventajas a su favor: la calidad de los alimentos, cuyas normas sanitarias cumplen la normativa de la UE; la variedad en oferta, que además de cárnicos incluye legumbres y frutas, y las prácticas agropecuarias sostenibles, consideradas un ejemplo a seguir.

En el otro lado de la moneda, estos mismos hábitos alimentarios tan exigentes podrían constituir un obstáculo para los negocios en situaciones en que la calidad y precio de los alimentos no satisfagan al público. Cabe tener en cuenta que los consumidores italianos tienden a dar preferencia a la producción local, pero que están dispuestos a pagar un 15% más por el producto orgánico en comparación con el convencional, anteponiendo esta característica a la del origen.

3-Empresas españolas sector agroalimentario en Italia

Grupo Ebro Foods: Se trata de una multinacional española de alimentación que lidera mundialmente los sectores de arroz, pasta y salsas, con presencia en más de 25 países de Europa, Norteamérica, Asia y África, a través de sus diferentes marcas. De ellas, Mundi Riso, ubicada en la ciudad italiana de Vercelli, se dedica a la compra, transformación y comercialización de arroz de origen italiano.

Grupo Agro Sevilla: Establecido en Andalucía desde 1977 como una cooperativa, Agro Sevilla ha conseguido ser reconocido como el mayor productor, envasador y exportador de aceitunas del mundo, además de ser uno de las más importantes distribuidores de aceite de oliva de España. Su filial Agro Sevilla Italia S.R.L., establecida en Génova, se dedica a la importación, distribución y gestión comercial de los productos.

Grupo Calvo: Fundado por Luis Calvo Sanz en 1908, hoy se alza como la más grande empresa que atiende la pesca, la posterior producción y finalmente la comercialización de conservas de pescado en España. Una de sus marcas, Nostromo, se encuentra entre las más reconocidas de productos alimenticios en Italia. Pasó a integrar el Grupo en 1993, saliendo fortalecida e innovando desde entonces con nuevos sabores que han logrado consolidarse en el menú de las familias italianas.

4-Misión comercial a Italia

Las misiones comerciales son una visita colectiva concertada, realizada de acuerdo a un plan, que un país organiza para aumentar su comercio con otro. Se trata de una técnica de promoción comercial que influye directa o indirectamente en el comercio, que forma parte de los programas nacionales de promoción de las exportaciones. En un sentido estricto, es una misión de ventas para aumentar el comercio.

Para que la misión comercial sea un éxito, se requiere una preparación y una planificación detallada en los diversos aspectos de su organización. Generalmente, los componentes de las misiones comerciales suelen ser directivos de empresas que están realmente en condiciones de iniciar y mantener actividades de exportación o internacionalización.

Para los empresarios españoles interesados en una misión comercial supone un mecanismo moderno y eficiente para acceder a nuevos mercados y presentar sus productos o servicios, valorar y conocer a los competidores, identificar fortalezas y debilidades para competir en este mercado italiano, además de permitir ampliar las cuotas del mercado, fortalecer vínculos con sus actuales clientes y captar a nuevos o potenciales compradores.

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